Fue
en la madrugada del 1º de enero para el día 2: un voraz
incendio destruyó el TEATRO CARLOS BRUSSA. Se iba un edificio
con un trozo grande de la historia de la Cultura Nacional.
Primero
fue el Conservatorio musical "La Lira", luego sus nuevos
dueños lo convirtieron en teatro y lo bautizaron como Teatro
Odeón.
Pasó el tiempo y en una Asamblea General de la SUA, se decidió
la compra de un inmueble para convertirlo en teatro y que éste
llevara el nombre del insigne Don Carlos Brussa.
Y allí estaba el Odeón. Su dueño, el Dr. Minelli
decidió que el edificio, que estaba hipotecado, debía
pasar a manos de los actores. ¡Era la solución perfecta!
Pero, ¿de dónde conseguir la plata?! La SUA toda se
puso en campaña y se realizaron beneficios, rifas, etc. Duro
trabajo, pero todo por nuestro teatro. Era 1962 y la compra se realizó:
tarea cumplida!!
En la dictadura que asoló a nuestro país, se cumplió
la otra decisión de aquélla histórica Asamblea,
el teatro Odeón fue rebautizado como Teatro CARLOS BRUSSA.
Cuando
la SUA no pudo más administrarlo, fue alquilado al Ministerio
de Educación y Cultura. Hasta que las llamas llegaron y nuestro
querido teatro quedó como lo muestran las fotografías.